Existe Dios? Existencia de Dios: preguntas, argumentos y testimonios

13Nov/100

Consideraciones sobre la Cuarta Vía de Santo Tomás

Me parece llegado el momento de refrirme a la Cuarta Vía de santo Tomas, sobre los grados del ser, que no veo, tal como está formuladaa, que sea concluyente.

Dice así:

"La cuarta vía se toma de los grados que se encuentran en las cosas. Efectivamente, se encuentran en las cosas algo mas o menos bueno, mas o menos verdadero, mas o menos noble, e igualmente de otros cosas semejantes. Pero el más y el menos se dicen de diversas cosas según se aproximen de diverso modo a algo que es máximamente, como es más cálido lo que más se aproxima a lo máximamente cálido. Por tanto, existe algo que es verísimo, y, en consecuencia, máximamente ente, ya que las cosas que son máximamente verdaderas son máximamente entes, como se dice en II Metaph. Ahora bien, lo que se dice máximamente tal en algún género es causa de todos los que están en aquel género, al igual que el fuego, que es máximamente cálido, es causa de todo lo cálido. Por consiguiente, hay algo que es causa para todas las cosas del ser y de la bondad y de cualquier otra perfección. A este ser le llamamos Dios".

Este argumento es sumamente sugestivo, pero demuestra, o no. Puede der verdad que todos participemos de Dios, como así es, sin que este sea un camino que demuestre su existencia.

Ciertamente, no puedo dejar de estar de acuerdo con el Santo cuando dice que todas las perfecciones de las criaturas son reflejo de las perfecciones divinas: Dios las comunica al crear los entes. Pero lo que no está claro es la validez de la afirmación: «cuando una perfección se da en grados eso exige la existencia de un ser que las tenga de modo absoluto». Esta afirmación será o no verdadera, pero hay que demostrarla. No rechazo el argumento, pero sí solicito una demostración más conbvincente. Esta vía, estrechamente vinculada a la doctrina de la participación de Santo Tomás es enormemente compleja y difícil.

Cuando se dice que un ser es más verdadero, más bueno, más bello que otro -es el tema de los trascendentales- toda esta gama de perfecciones se puede resumir en una: si es más o menos ser (si es más ser será más verdadero, bueno, bello, etc...). ¿Pero qué se entiende cuando se dice que un ser es más ser que otro? Hay que tener en cuenta que en la gradación de que habla Santo Tomás nos encontramos con los ángeles, quo no deben ser tenidos en cuenta en el plano filosófico ya que su existencia solamente nos es conocida por fe, y también con los hombres, cuyo componente espiritual debe la razón demostrar. Por tanto la gradación ha de limitarse a los entes materiales y entonces el argumento se debilita notablemente.

En la realidad nos encontramos con diversidad de seres, como son el reino mineral, el vegetal y el animal, con toda su riquísima variedad. También tenemos al hombre. Todos esos seres son materiales -con la salvedad del alma humana-. La mayor o menor perfección de los entes corpóreos radica en la perfección de la forma sustancial. Es la forma quien es determina la gradación do los entes. Conviene no olvidar que al hablar de formas nos estamos refiriendo siempre a las formas materiales, ya que en filosofía no disponemos de otras.

Siguiendo el argumento de la vía tomista es preciso decir que la gradación de las formas exige una Forma Suprema, pero esto no es necesariamente así. ¿Por qué ha de justificarse la gradación en un tipo supremo? ¡Cada forma es ella misma, y basta! Además si se da una forma suprema -lo quo es necesario demostrar- tendrá que ser una forma material, pero Dios no es material y, por tanto, tampoco servirá el argumento.

No es la doctrina de la participación la demostración de la existencia de Dios; sino al revés. La demostración de que Dios existe y su definición nos llevará en consecuencia a la doctrina de la participación.

Pablo Ozcoidi
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