Existe Dios? Existencia de Dios: preguntas, argumentos y testimonios

29Mar/100

Ingrid Betancourt, ¡menuda lección nos has dado!

Publicado por jorgellop en Julio 10, 2008

Hace unos días hablando con una persona por teléfono me comentó lo contenta que estaba por la liberación de Ingrid Betancourt. Me decía lo que había rezado para que llegase este momento. Le entendí a la primera porque ella sufrió muy cerca una situación parecida.
 
Hoy leyendo un periódico me he encontrado otra vez con unas declaraciones suyas que manifiestan la cantidad de gente que ha rezado por ella. Ingrid no los conocerá personalmente pero sus primeras palabras son de agradecimiento a Dios y a todos esos sujetos anónimos que han hecho suya la liberación aportando lo que tenían: la oración.
 
Vamos a ver si me sale la voz, porque estoy muy, muy emocionada. Acompáñenme, primero, a darle gracias a Dios, a la Virgen. Mucho le recé. Gracias a Dios, primero; segundo, a todos ustedes que me acompañaron en sus oraciones, que pensaron en mí, que me tuvieron en su corazón, así fuera por un momentito; que, de pronto, sintieron compasión por nosotros los secuestrados…
 
Algunos artículos, he procurado leer  sus intervenciones, han aprovechado para hablar del  misticismo de Ingrid. Esperaban posiblemente una persona hundida psíquicamente como aparecía en la famosa fotografía en la selva. ¿Dónde está el síndrome de Estocolmo? se preguntan todavía algunos. No imaginaban una mujer llena de fuerza y de fe…
El día de su liberación añadía:
 
 
Esta mañana, cuando me levanté, recé el Rosario, a las 4 de la mañana; me encomendé a Dios… Estuvimos esperando todo el día, no sabíamos qué… Oímos los helicópteros. Yo miré para arriba al cielo y pensé: ¡Qué curioso es sentir felicidad oyendo un helicóptero cuando, durante 7 años, cada vez que lo oigo me da miedo!… Nos dijeron que teníamos que subir esposados. Eso fue muy humillante. Rogaba a Dios que me diera fuerzas para aceptar las humillaciones que se iban a venir… Cerraron las puertas, y de pronto vi al comandante que durante cuatro años estuvo al mando de nosotros, que tantas veces fue tan cruel y tan déspota(…). Pero le di gracias a Dios de estar con personas que respetan la vida de los demás, aun cuando son enemigos. (..) No lo podíamos creer. Dios nos hizo este milagro. Esto es un milagro. Esto es un milagro que quiero compartir con ustedes, porque sé que todos ustedes sufrieron con mi familia, con mis hijos, sufrieron conmigo…
 
Esta no es la Ingrid que se conocía en Colombia han afirmado alguno de sus conocidos. La explicación está en las siguientes palabras:
 
 
En un secuestro uno deja muchas plumas, como la soberbia, la terquedad… Llegué (a la selva) con una cantidad de necedades…, pero termina uno zafándose de eso, liberándose. La mano de la Virgen en este proceso es clara para mí.
 
Simplemente, uno tiene dos opciones: odiar, o entregarse a Dios y buscar en una espiritualidad mayor la paz del corazón. No los odio… Que Dios bendiga a mis captores. Espero que esta experiencia les permita cambiar su corazón. Es la hora de que rectifiquen…
 
Todos podemos ser ángeles o demonios para los demás. Cada uno de nosotros en su interior puede ser extraordinariamente bueno y extraordinariamente malo. Y todos podemos caer en ese horror de ser lobos para otros.
 
Lo que es cierto es que tengo una fe inmensa. Pienso que mi liberación es un milagro. Lo pienso realmente. Antes tenía fe, pero era una fe ritual. Creía, sí, pero sin mucha preocupación. En la jungla, no podía despreocuparme. La fe ha sido mi fuerza, una presencia absoluta. La veo y puedo tocarla… Todo se lo debo a Dios… Pertenezco a Jesús. Soy de su Sagrado Corazón y no he desfallecido ni un momento en la oración…

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