Existe Dios? Existencia de Dios: preguntas, argumentos y testimonios

13Nov/100

Objeciones a la primera vía de Sto. Tomás

A lo largo de la historia hay una tradición de filósofos que se inspiran en el movimiento para demostrar la existencia de Dios. Santo Tomás de Aquino, fiel a esa tradición, expone este argumento en tres de sus obras: en la Suma Teológica, en la Suma contra Gentiles y en el Compendio de Teología. En la Summa Theologica la desarrolla del siguiente modo:

La primera y más clara (vía para acceder a Dios) se funda en el movimiento. Es innegable y consta por el testimonio de los sentidos, que en el mundo hay cosas que se mueven. Pues bien, todo lo que se mueve es movido por otro, ya que nada se mueve sino en cuanto está en potencia respecto a aquello para lo que se mueve. En cambio, mover requiere estar en acto, ya que mover no es otra cosa que hacer pasar algo de la potencia al acto, y esto no puede hacerlo más que lo que está en acto, a la manera como lo caliente está en acto, v.gr., el fuego hace que un leño, que está caliente en potencia, pase a estar caliente en acto. Ahora bien, no es posible que una misma cosa esté, a la vez, en acto y en potencia respecto a lo mismo, sino respecto a cosas diversas, lo que v. gr., es caliente en acto, no puede ser caliente en potencia, sino que en potencia es, a la vez, frío. Es, pues, imposible que una cosa sea por lo mismo y de la misma manera motor y móvil, como también lo es que se mueva a sí misma. Por consiguiente, todo lo que se mueve es movido por otro. Pero, si lo que mueve a otro es, a su vez, movido, es necesario que lo mueva un tercero, y a este otro. Mas no se puede seguir indefinidamente, porque así no habría un primer motor y, por consiguiente, no habría motor alguno, pues los motores intermedios no mueven más que en virtud del movimiento que reciben del primero, lo mismo que un bastón nada mueve si no lo impulsa la mano. Por consiguiente, es necesario llegar a un primer motor que no sea movido por nadie, y éste es el que todos entienden por Dios[1].

Creo oportuno hacer algunas observaciones a esta vía tomista.

1. Lo primero que afirma el Santo, aunque tal aserto no pertenezca a la sustancia del argumento, es muy discutible. Dice así: La primera y más clara ?vía de la existencia de Dios?se funda en el movimiento. A esto le podemos hacer la objeción de que se trata de una afirmación gratuita y opinable. La misma Sagrada Escritura cuando habla del acceso natural a Dios no menciona para nada el movimiento, sino más bien la Sabiduría y Belleza inmanente en el mundo. Por otra parte la misma exposición que hace el Aquinate de este argumento no goza de tal claridad que justifique esa afirmación.

2. La segunda objeción tiene que ver con el punto de partida de la argumentación ya que el Santo comienza diciendo que todo lo que se mueve es movido por otro. Como tal afirmación no es evidente se verá precisado a recurrir a la explicación aristotélica del movimiento en virtud de la cual nada puede moverse por sí mismo porque eso supondría estar al mismo tiempo en potencia y en acto respecto al término del movimiento. Aunque Santo Tomás parece quedar satisfecho con esa explicación me parece que es más que discutible.

Si esta vía exige aceptar que todo lo que se mueve es movido por otro y esta afirmación, exige a su vez, asumir la doctrina de Aristóteles sobre el movimiento, es preciso reconocer que el argumento se ha complicado bastante.

3. La segunda premisa parece más evidente, pues es impensable la existencia de “una serie de motores que lo son porque antes han sido movidos por otro” que no exija la presencia de un motor per se.

Pero, si lo que mueve a otro es, a su vez, movido, es necesario que lo mueva un tercero, y a este otro. Mas no se puede seguir indefinidamente, porque así no habría un primer motor y, por consiguiente, no habría motor alguno, pues los motores intermedios no mueven más que en virtud del movimiento quereciben del primero, lo mismo que un bastón nada mueve si no lo impulsa la mano.

Afortunada es la expresión de Aristóteles cuando dice refiriéndose a la sucesión de motores movidos que «es necesario detenerse (¦n§gkh stÅnai)[2]y no ir al infinito».

Parece que por fin hemos encontrado claridad, pero no va a ser así. Entiendo que esta imposibilidad de proceder al infinito en el orden de los motores movidos debería haber conducido a Santo Tomás a un Primer Motor que empezó a mover el universo ¡en un momento determinado! Incluso me parece que podía haber llegado todavía más lejos en sus conclusiones, pues si tenemos en cuenta que el movimiento es «una propiedad del Universo» sin la que éste no puede existir, entonces el primer motor sería también su Creador. Sin embargo, Tomás no llega a estas conclusiones. Según su parecer el argumento del movimiento puede convivir con un Universo eterno. En este punto parece que el Aquinate no ha podido evitar la influencia de la cosmología griega.

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