Existe Dios? Existencia de Dios: preguntas, argumentos y testimonios

5Abr/100

Sobre la pedofilia en la Iglesia

Sobre la pedofilia en la Iglesia

Bruno Mastroianni, 26.03.2110

El debate sobre este tema ha alcanzado tales niveles que requiere reordenar los elementos principales para comprender lo que está pasando.

Teniendo en cuenta los datos y los hechos sobre la pedofilia estamos ante una alarma injustificada. La Iglesia está poniendo los medios de una manera efectiva desde hace tiempo para mejorar la situación.

Los números en los EE.UU.: 54 condenas en 42 años
El recuento de los casos de abuso infantil por parte del clero no es para menospreciar, pero sí para entenderla en su dimensión correcta. Massimo Introvigne, en un artículo publicado en Avvenire ha mostrado algunos datos de EE.UU.. Según el estudio del año 2004 del John Jay College of Criminal Justice, los sacerdotes

5Abr/100

Yo soy católico

29Mar/100

Con todo lo que hemos rezado, Dios no nos ha escuchado.

Publicado por jorgellop en Febrero 26, 2010

Este es el pensamiento que se nos puede pasar por la cabeza al conocer la marcha al cielo de Julio.
Desde que nos enteramos, hace tres años, de su grave enfermedad hemos sido muchos los que hemos pedido su curación. Hasta el último día, me decía una persona, estaba pidiendo el milagro.
Comprendo que hay momentos en los que nos resulta más difícil  entender las maneras de hacer de Dios.
Creo que en estas ocasiones vale el derecho al pataleo que todo niño tiene con su padre, nosotros hijos de Dios con nuestro Padre Dios. El comprende nuestra reacción.
Si algo podemos entender de estas situaciones tan duras es acercándonos a Él. El mismo
29Mar/100

50 RAZONES PARA NO CONFESARME

Publicado por jorgellop en Marzo 7, 2010

Puestos a buscar excusas para no confesarse la lista puede ser infinita.
-Casi, casi. Infinita no pero llegar, por ejemplo

29Mar/100

Las apariciones de Fátima

28Mar/100

Yo soy católico

28Mar/100

Gira europea de Lenny Kravitz: “Dios es lo más importante de mi vida”

Gira europea de Lenny Kravitz: “Dios es lo más importante de mi vida”
El icono del rock negro cumple 20 años en la música tras ocho discos y un centenar de canciones; “todos mis discos siguen estando conmigo”, afirma
Juan Francisco Jiménez Jacinto
 

 

Más normal de lo que parece


Kravitz presenta en la Gira su último disco junto con canciones de toda su discografía

El compositor está encantado con su vida tranquila y llena de pequeñas idiosincrasias

        El cantante Lenny Kravitz hace balance de su carrera en el mundo de la música que ya suma 20 años de rock negro con ocho discos y un centener de canciones. Lo celebra con una gira mundial que llega a su periplo europeo con 49 conciertos –cuatro en España– y en la que revisa lo mejor de su trayectoria artística.

        En una entrevista al suplemento de música del diario El Mundo, Metrópoli, el referente del rock retro que se ha reonocido creyente en varias ocasiones afirma que el amor “es lo más importante”, ya que “hemos sido traídos aquí para amarnos a nosotros, al otro y a Dios” y concluye: “Para mí el amor tiene que ver con la relación con Dios”.

        Kravitz no evita abordar su relación espiritual con la religión al afirmar que Dios “es lo más importante de mi vida. Y Jesucristo es mi salvador. Cada día doy gracias doy gracias por las hermosas dinámicas de las que está hecha mi vida cotidiana”.

        Asimismo el cantante cree que “Dios nos dio todo lo que necesitamos y nosotros lo jodimos. Mira el mundo como está, este hermoso planeta. Lo hemos destruido y hemos destruido nuestras relaciones. Unos culpan a Dios, pero somos nosotros los culpables”.

Una vida tranquila, una obra inquieta

        El multiinstrumentista reconoce que “mi vida es muy distinta a lo que la gente proyecta. Yo estoy con mis músicos y mi familia. Somos muy familiares. Y voy a casa de amigos. Cenamos y hacemos música. Nos relajamos con la gente”.

        Respondiendo a la pregunta de cómo es un día típico en su vida, el cantante dice no tener un día típico: “Vivo en un tráiler en la playa. Abro la puerta y ahí están el mar y el sol. Siento a Dios y la naturaleza”.

        El ganador de cuatro premios Grammy hasta la fecha admite haber regresado a los años del inicio de su andadura musical con la reedición de su primer disco, Let Love Rule que comparte lanzamiento con el último, Time for a Love Revolution: “fue como afrontar una versión anterior de mí mismo. Ése aún soy yo, aunque obviamente he crecido y he visto cosas. Fue interesante descubrir cómo era antes” y señala que fue como “encontrar un viejo amigo”.

        “Yo vivo mi vida. Y cuando vives la vida a veces piensas en el pasado”, afirma el compositor que suscribe todos sus discos, desde el primero al último ya que “es parte de mi vida. Las historias, las canciones, los mensajes de todos mis discos siguen estando conmigo”.

19Mar/100

Cuatro actores dan testimonio de su fe

13Mar/100

testimonio de Nora

13Mar/100

Beverly McMillan: Del negocio del aborto a la defensa de la vida

La historia de Beverly McMillan es la historia del regreso a la fe desde una visión de la vida y la ciencia absolutamente agnósticas. Nació en el seno de una familia católica tradicional pero, cuando comenzó a estudiar Medicina, abandonó la Iglesia: «Pensaba que Dios era irrelevante para la Ciencia». Durante años, a Beverly le iba «muy bien» sin la fe. Cuando se licenció, acudió a la Clínica Mayo para especializarse en Obstetricia y Ginecología: «No sólo me sentía útil», reconoce McMillan, «sino que me consideraba una persona buena. Así que, ¿quién necesitaba a Dios o a esa arcaica Iglesia?». Como médico residente, le enviaron seis semanas al ala de Obstetricia del Hospital de Cook County en Chicago. Sorprendida, Beverly se encontraba cada noche con más de veinte mujeres que acudían allí: eran «clientes» de los centros de abortos clandestinos de Chicago. «Llegaban sangrando, con fiebre alta y presentaban úteros ensanchados», recuerda. McMillan y el médico interno tenían que llevar a cabo otra operación de dilatación y curetaje para poder extraer los restos infectados del feto que la clínica ilegal había dejado en el interior del útero.
Después de cientos de casos similares, la ginecóloga, desde su agnosticismo ferviente, concluyó que la legalización del aborto era la solución: «Yo quería que la profesión médica empezara a ofrecer procedimientos seguros a las mujeres que los necesitaran». Así que, cuando en 1973 el Tribunal Supremo legalizó el aborto en EE UU, McMillan se hizo con una máquina de succión y se ofreció a practicar supresiones del embarazo en el primer trimestre. Dos años después, casada y con tres hijos, puso en marcha una clínica abortista en Jackson, la primera además en todo el estado de Mississippi.

Su vida privada iba bien, y el trabajo en la clínica era abundante. Pero, a pesar de sus éxitos, Beverly se vio sorprendida cuando se planteó el suicidio: «No sabía qué era lo que no funcionaba en mi vida. Tenía un buen coche, una gran casa, tres hijos saludables, toda la ropa que podía desear. Había conseguido todo lo que quería», explica Beverly. Pero una parte de sí misma le decía que algo no iba bien. «Basura» religiosa. Acudió a una librería «secular», donde compró un libro titulado «El poder del pensamiento positivo». Al final del primer capítulo, el autor presentaba un decálogo de diez puntos para conseguir una actitud positiva. El séptimo punto revolvió sus esquemas: «Yo lo puedo todo en Cristo porque Él me conforta». Fue entonces cuando Beverly cerró el libro: «No me gustaba esa “basura” religiosa», reconoce.

Pero días después, de camino al trabajo, se sorprendió recitándo el séptimo punto. Y de repente, Beverly comprendió que no estaba sola. Repitió aquella frase cientos de veces aquel día. Y por fin, todo comenzó a cambiar. Su trabajo en la clínica, tiempo antes sencillo y gratificante, comenzó a ser difícil y doloroso: «No entendía por qué. ¡No había leído nada en la Biblia referente a no practicar abortos! Lo que pasaba es que el Espíritu Santo estaba comenzando a trabajar en mí», reconoce Sally. Se le hacía cada vez más duro tener que reconocer en los restos de abortos las extremidades, el cráneo o la columna vertebral. «Me decía a mí misma: “¿Qué estás haciendo? ¡Esto es un cuerpo humano!”».

Beverly empezó a asistir a misa y, en 1978, se bautizó y abandonó la clínica abortista. En 1989, la ginecóloga fue invitada al II Encuentro de Ex Abortistas celebrado en el hotel Marriot O"Hare de Chicago, donde relató este testimonio. A partir de ese momento, su conocimiento médico sobre fetología comenzó a ser esclarecido con las Escrituras: «Fue entonces cuando comencé a compartir mi historia, mi paso del negocio del aborto a la defensa de la vida».

Tomado de La Razón 12/01/06