Existe Dios? Existencia de Dios: preguntas, argumentos y testimonios

13Mar/101

Una madre que abortó: Varias chicas han cambiado de idea al oír mi testimonio

Esperanza Puente, una de las protagonistas del libro ‘Yo aborté’, asegura que no tuvo libertad para decidir, y apuesta por “romper la ley del silencio” El libro "Yo aborté", una recopilación de testimonios de mujeres que se han sometido a esta práctica y también de otras personas implicadas, se presentó este jueves por la tarde en el Hotel Husa Avenida Palace de Barcelona. Intervinieron en el acto Sara Martín García, periodista y autora del trabajo, Carmina García-Valdés, presidenta de la Asociación de Víctimas del Aborto (AVA), Luis Vericat, coordinador de Proyectos de HazteOir.org, y Esperanza Puente, portavoz de las víctimas del aborto y uno de los testimonios recogidos. Justo cuando el volumen acaba de ponerse a la venta, Esperanza Puente repasa para ForumLibertas.com algunas de las cuestiones que afectan a este drama orquestado por la cultura de la muerte. A sus 38 años, esta toledana entusiasta “sonríe a la vida”, como se dice en el libro, porque ha superado con ayudas y cariño humano el trauma del aborto al que se sometió hace más de diez años en Madrid.

-Esperanza, ¿qué explica el libro Yo aborté?

-El libro presenta, por primera vez en España, testimonios de mujeres que han abortado y para las cuales ese paso ha supuesto y supone un sufrimiento, como sucede de hecho con todas. Viene a demostrar que el síndrome post-aborto existe, tanto si se es consciente como si no, y que esto sucede en todas las mujeres más allá del credo, la raza o el estatus social en que se encuentra. En todas, el síndrome post-aborto es real. Puede manifestarse desde principio, justo tras abortar, hasta años después. También puede suceder que una mujer lo viva sin saber que el detonante de esa pesadilla o forma de vida es un aborto.

-Uno de los argumentos que utilizan los defensores del aborto es el de la “libertad de decidir”. ¿Puede demostrar usted, desde su testimonio, que los abortos que se practican hoy en España no responden a decisiones libres?

-Desde mi testimonio y como portavoz y colaboradora de las víctimas del aborto, puedo asegurar que no me sentí libre para decidir. A mí no me dieron ningún tipo de información y tampoco alternativas, que es lo mínimo que se pide desde la Asociación de Víctimas del Aborto (AVA). Ciertamente yo era mucho más joven que ahora, pero independientemente de las circunstancias que pueden rodearte, desde problemas psicológicos hasta económicos, no tuve las condiciones de libertad. En algunos casos, incluso, se sabe que hay mujeres que han sido obligadas a abortar. A la asociación, están llegando testimonios de chicas de 16, 18 y 20 años cuyos padres e incluso novios o parejas las llevan forzadas a abortar. También existen mujeres de más edad obligadas por los maridos a deshacerse del feto. Eso no es libertad, sobre todo porque todos son ejemplos sin información y sin alternativa.

-¿Existe demanda de esa información entre adolescentes y jóvenes que se quedan embarazadas?

-Sí. Y eso es un problema mayor. Las chicas entre 15 y 20 años, cuando se ven embarazadas por una relación esporádica o con su pareja pero sin desear la concepción de un hijo, van muchas veces a un centro de planificación familiar pidiendo información, pero no se les da nada y, sin ningún tipo de reflexión, se ven casi directamente en una clínica abortando.

-¿Esta falta de libertad puede ser denunciado? ¿Se ha emprendido alguna acción legal?

-Hay una ley del silencio desde que se aprobó la ley del aborto en España. No interesa hablar de esta normativa. Y desde la AVA, lo que se está intentando es romper esa ley del silencio y decir a gritos, a quien quiera escucharnos, que no se cumple la legalidad vigente, que es clara en lo que se refiere a lo que debe hacer una mujer o una chica cuando se encuentra en una situación de embarazo con los condicionantes despenalizadores que contempla el texto. En las clínicas abortistas, además, tampoco te dan ningún tipo de información. Hay un documento que se llama “consentimiento informado”, que es el que hay que firmar y en el cual, en principio, lo que viene son consecuencias físicas (no todas) pero no aparece ninguna consecuencia psicológica. Y eso es ilegal. Por otro lado, esos centros no dan ninguna información porque no les interesa. El aborto, en cualquier parte del mundo y en España también, es un negocio redondo.

-De hecho, la ley despenalizadora del aborto es restrictiva porque sólo afecta a casos de violación, malformación del feto y peligro para la salud física o psíquica de la madre. ¿Verdad que, si se aplicase con rigor, no se producirían los más de 70.000 abortos anuales que tenemos ahora?

-Evidentemente que no. Si tú explicas a una mujer, también las mayores de 29 años (cada vez son más las que abortan a partir de esa edad), lo que realmente es la intervención, muy probablemente se replantearía su decisión de abortar si es que ya la tiene tomada. Desde la industria abortista, siempre te cuentan que la intervención es sencilla, rápida y nada dolorosa. Enseguida te dicen que no te preocupes porque “el problema se acaba en cuanto pase la intervención”. No cabe mayor falsedad, porque precisamente el problema empieza cuando finaliza la intervención. En una operación de esta envergadura, no hay marcha atrás. Y eso la mujer lo siente precisamente cuando ya ha abortado.

-A partir de los casos que recoge el libro Yo aborté, ¿cuáles son los principales problemas psíquicos después del aborto?

-Por supuesto depresión, ansiedad, pesadillas, el recuerdo constante de la edad que podría tener tu hijo cuando ves a un niño, el autocastigo... Yo precisamente me autocastigaba, porque no quería ver bebés pero, cuando sabía que los tenía cerca, volvía la cabeza para verlos. Era una manera de decirme: “¡Mira lo que has hecho!”. Es algo inconsciente. De todas formas, cada caso es distinto en uno y otro sentido. Hay chicas que se han suicidado porque no han soportado el síndrome post-aborto.

-Cuéntenos lo que quiera de su testimonio personal. ¿Qué explica en el libro?

-En el libro, cuento la realidad que yo viví. No fui libre a la hora de tomar la decisión de abortar, porque tuve todavía mucha menos información que la que existe ahora. Nadie me dijo que existían ya entonces asociaciones pro vida que ayudaban a mujeres a tomar una decisión beneficiosa para ellas, como siguen haciéndolo ahora. En mi caso, no fue así. Me pasaron directamente el teléfono de la clínica y me dieron muy poco tiempo para decidir. Éste, por cierto, es otro de los grandes problemas. Mis circunstancias personales son muy concretas. Yo arrastraba un trauma anterior, ya que tuve un hijo a los 18 años. Ese embarazo y maternidad prematura me hizo vivir una pesadilla, un verdadero infierno por ser madre soltera en mi pueblo de la provincia de Toledo. Luego, en el momento de volver a quedarme embarazada, reviví todo aquello y los trágicos hechos se precipitaron. No tuve ningún tipo de ayuda y no sabía dónde buscarla. Estaba sola en Madrid con un hijo pequeño, muy asustada y sin saber dónde acudir. En la clínica abortista a la que fui, el psicólogo que debía atenderme prácticamente no me atendió. La entrevista duró 10 minutos escasos, y lo único que me dijo es que todo saldría muy bien, sin dolores, y que todo se acabaría.

-Vaya, que se lo pusieron muy fácil...

-Sí. Pero aun así, me sorprendió porque yo, que no conocía el funcionamiento del centro médico y no sabía que iba a hablar con un psicólogo, esperaba que este profesional me diese algún tipo de explicación: que me preguntase si era soltera o casada, si tenía algún problema, si era una cuestión económica... Seguramente no me esperaba que me propusiese no abortar, pero sí que hubiera un mínimo de interés.

-¿Le dijeron algo de la ley?

-Por supuesto. Y ése es el problema que engloba todo lo demás. Todas nos acogemos a la ley bajo el paraguas de la salud psíquica de la madre. Aunque no lo explico en el libro, ahora puedo decir que he pasado por las dos circunstancias, siempre sola: la de tener un hijo y la de no tenerlo. A pesar de las adversidades de la vida, para mí ha sido mucho más satisfactorio tenerlo, criarlo, perder sueño y pasar fatiga que el no haberlo tenido. Esto último, desde luego, lo que seguro que no me ha producido es libertad y prosperidad. En cambio, me ha dado más pesadillas todavía.

-¿Y usted ha superado todo esto?

-Nunca se supera totalmente pero, gracias a la fe, me siento mucho mejor y miro adelante. Pedí ayuda psiquiátrica privada (la Seguridad Social no te la proporciona), y lo hice porque llegó un momento en que me di cuenta de que había un problema serio y yo no podía con mi vida. Luego, una vez inmersa en ese proceso de algo más de un año, me puse en manos de Dios, que fue y sigue siendo mi gran ayuda para dar la cara. El gran problema de ahora es que, por mucha libertad y mucha modernidad que se dice que tenemos, vivimos instalados en la mentira. De estos temas no se habla. Una mujer que aborta no lo cuenta, y la mayor parte de los testimonios no quieren dar la cara porque sus familias y sus entornos no lo saben. Además, también existe mucho cinismo. Se habla alegremente del aborto como si fuera algo natural o normal, pero a la hora de la verdad, cuando aborta una amiga o te enteras de que la vecina ha pasado por ello, el juicio es radical. Y eso es precisamente lo que da más miedo al ser humano: ser juzgado.

-¿Cuántos años tiene ahora su hijo?

-18. Lo he pasado muy mal en muchos momentos, pero llevo 19 años con él, desde el embarazo hasta ahora, y puedo decir que estoy muy contenta, lo cual me ayuda a superar, aunque sea lentamente, la terrible experiencia posterior: la del aborto. Y aquí también mi fe mueve montañas. Uno de los grandes problemas con que se encuentra la mujer que aborta es que no se perdona a sí misma. No es un acto cualquiera porque, si las mujeres nos deshumanizamos, ¿por qué nos va a extrañar la violencia, por ejemplo, de nuestros hijos? Quiero decir, con esto, que el aborto es un acto violento que cometemos las mujeres desde nuestro propio cuerpo. Y eso te acaba deshumanizando también porque te lo ponen muy fácil. Por eso la juventud, que recibe constantemente mensajes en los que se sustituye la palabra aborto por anticoncepción, todavía lo ve más normal.

-¿La soledad es la gran culpable de lo que le pasó a usted?

-Sin duda. Yo estuve siempre sola, ya desde que pasé por la experiencia anterior de tener un hijo con 18 años. Luego, cuando aborté, el padre había desaparecido. Me faltaba afecto, y eso es decisivo porque anula cualquier posible alternativa que yo habría podido valorar frente a la posibilidad de deshacerse de un hijo concebido aunque no nacido.

-¿Cómo valora usted la edición de este libro Yo aborté?

-Es una buena muestra de lo que han vivido muchas mujeres y sus familias. Los testimonios son más o menos cortos. El libro, con una letra grande y asequible, es ameno y tiene el atractivo de la variedad de los casos. Entre las personas que comentan sus experiencias, también hay hombres que han pasado por el síndrome post-aborto. Esto ciertamente sucede porque muchos hombres también se han implicado en el aborto, bien porque han obligado a la novia o bien porque se ha enterado después. Y aquí se destapa otro de los problemas de la legislación actual: que se deja todo en manos de la mujer. No interesa extender esa responsabilidad al hombre y, además, nadie quiere reivindicarlo. También es verdad que, en la mayoría de los casos, el padre de una criatura concebida desaparece cuando la mujer decide seguir adelante con su embarazo. Los testimonios masculinos del libro, en cualquier caso, cuentan lo que ha supuesto para ellos el haber acompañado a su novia o su mujer a abortar e incluso el no haberse enterado a tiempo. También escriben prestigiosos psiquiatras, como Aquilino Polaino, y otros profesionales. Recomiendo leer los testimonios por separado.

-¿Se siente ahora más comprometida que nunca con la defensa de la vida?

-Sí, sobre todo porque, en marzo, estuve en la sede de la ONU, en Nueva York. Expliqué mi caso en lo que ha sido el primer testimonio de este tipo expuesto públicamente ante el organismo internacional. La experiencia de hablar ante gente de todo el mundo me ha ayudado a estar más convencida de que los argumentos de los defensores del aborto no tienen ninguna base. Se trata de dar la cara de una vez y reconocer que el problema del aborto no afecta sólo a las mujeres, sino a toda la sociedad. Si la solución es hacer que la mujer sufra más, estamos provocando un mal a la sociedad. Esto no es bien común y, por tanto, nunca puede ser positivo.

-¿Y cómo podemos acabar con esta lacra?

-Sobre todo con la educación. Es sorprendente que nuestros jóvenes no tengan ni idea ni de cómo defender el aborto ni de cómo no defenderlo. Hace unos meses, di una charla a unos jóvenes toledanos que tenían entre 18 y 21 años. Me sirvió para comprobar que no tienen criterio, lo cual les convierte en mucho más manipulables. Los medios de comunicación, por otro lado, no favorecen tampoco que esta situación cambie. El error está en que se considera el aborto una conquista social. No es así sencillamente porque hace daño y no es salud.

-¿Aumenta el número de personas que ha pasado a la causa pro vida después de abortar o realizar esa práctica?

-Sí, porque el aborto crea problemas para todo el mundo. Después del niño no nacido, la primera víctima es la mujer y, luego, todas las personas de su entorno. Ahí está el ejemplo del doctor Nathanson, la primera persona que creó una clínica abortista en el mundo y luego cambió cuando se dio cuenta de lo que estaba haciendo. Dejó la clínica y se fue a estudiar fetología, para ver con sus propios ojos todo lo que había hecho. Pero una de las razones por las que abandonó el negocio del aborto es que, sobre todo en las comidas o en las fiestas de empresas, las parejas de la gente que trabajaba con él le contaban las pesadillas y los problemas psicológicos que tenían sus subordinados. Es decir, que el drama afecta incluso al personal de los centros médicos donde se practican abortos. De hecho, a esos trabajadores, los cambian cada cierto tiempo porque es insoportable. Hay que contarlo todo, y lamentablemente no se hace.

-Seguro que usted ha pedido a mujeres embarazadas que no aborten...

-Sí. El primer domingo de febrero de este año, salí en el programa de TVE-2 Últimas preguntas, y allí expliqué mi testimonio. Después de aquella intervención, he sabido que, aunque tengo un hijo en el cielo, ya tengo al menos tres en el mundo. Tres chicas que tenían cita para abortar esa semana cambiaron de opinión tras escucharme. Esto es muy importante para mí. Es el mayor triunfo.

Tomado de http://www.forumlibertas.com/

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Comentarios (1) Trackbacks (0)
  1. Bibi,
    ¡VIVE!,
    ¡Y DEJA VIVIR!.,
    VIVA LA MADRE QUE TE PARIÓ, AIDO.
    VIVA LA MUJER QUE NO TE INTERRUMPIÓ VOLUNTARIAMENTE DURANTE SU EMBARAZO!
    ¡¡¡No a la violencia de género;
    También NO a la VIOLENCIA DE EDAD!!!
    MATAR NO ES UN DERECHO:

    Se puede estar a favor o en contra del futbol, de Las Meninas de Velázquez o de la “interrupción voluntaria del embarazo”, lo que no se puede negar, gustándote o no el futbol, es que el futbol es un deporte, que Las Meninas es una pintura, y que la “I.V.E.” es MATAR. La finalidad de este comentario no es que tanto que cambies tus gustos y preferencias dejando tu postura necrófila y apostando por el vitalismo, sino que NO DESCONOZCAS la realidad, el sustrato material, la base de fondo, el presupuesto de partida verdadero y real a partir del cual te posiciones como en buena gana te venga: QUE ROMPER UN EL A.D.N. NUEVO Y ÚNICO RECIÉN FORMADO POR FUSIÓN DE ÓVULO Y ESPERMATOZOIDE, ES MATAR. A partir de ahí, toma partido por lo que te parezca: defender la vida en abstracto y en concreto, en una posición vitalista, activa, positiva, o atacarla.
    Con la nueva ley matar no va a ser obligatorio; pero es que matar nunca fue un derecho, nunca fue justo, ni con los romanos, ni con los nazis, ni con los Castro, ni con una ley vigente ni con la próxima ley, por mucho que los manipuladores se emperren en disfrazarlo como “derecho” para confundir con la oscuridad a las personas.
    Si alguien te dice “ojalá te hubieran abortado”, te ofendes, porque sabes que te está deseando la muerte.
    Lo que es descabellado es que una IDEOLOGÍA NECRÓFILA esté ocupando el Parlamento y Gobierno (y parece que también desbordando la república asaltando una vez más el Judicial), y nos esté llevando decidida y abiertamente a apostar por la MUERTE y el asesinato de los humanos más indefensos de todos, los que están en las barriguitas de sus madres.
    Es deprimente saber que tengo compatriotas tan cobardes como para intentar justificar la premeditación y alevosía que conlleva el ASESINATO de menores.
    Igual que la ley de la gravedad no se puede cambiar por mayorías parlamentarias, donde hay un ser humano es imposible negar su existencia por igual mayoría parlamentaria. Cuando los parlamentarios que defienden este GENOCIDIO SILENCIOSO estén cerca de la muerte, habrán de saber que sobre sus espaldas pesan miles de VIDAS SESGADAS por la avaricia y codicia socialista. Millones de mujeres que han matado, se han arrepentido amarga y desconsoladamente cuando más tarde han sido conscientes del CRÍMEN al que el MOVIMIENTO ANTIVITALISTA les han achuchado a cometer.
    Si zETAp no mató (gracias a Dios) a sus 2 preciosas hijas, ¿por qué nos invita a que los demás sí matemos a nuestra propia sangre?
    El ABORTO es la
    DESPENALIZACIÓN,
    LEGALIZACIÓN,
    AMPARO JURÍDICO O DERECHO SUBJETIVO
    AL ASESINATO POR CUESTIÓN DE LA EDAD DE LA VÍCTIMA.
    El PARTIDO NECRÓFILO en el Gobierno nos quiere vender la moto de que MATAR es un derecho. Un derecho de la mujer. MATAR no es un derecho, sea cual sea la edad de la VÍCTIMA, y sea cual sea la edad del ejecutor.
    Es lamentable que sea considerado una “conquista social” el hecho de despenalizar el ASESINATO por cuestión de la edad de la víctima. ¿La próxima “conquista social” cual será, despenalizar el asesinato de los mayores de 60 (¿disfrazándolo bajo el eufemismo ”derecho a la muerte digna”?) porque no son 100% productivos?.
    Esto es PROGRESAR, con todas sus letras.
    Esto es lo que nos prometían con su IMPLEMENTACIÓN DEL SOCIALISMO.
    Esto son las “conquistas sociales” de zETAp, un mejor matar.
    Este es el preámbulo de la decadencia y de la Camboya socialista:
    MATAR, MATAR, MATAR, MATAR, MATAR (y la tentativa de ASESINATO SILENCIOSO MASIVO es tan burda que ni la contínua PERVERSIÓN DEL LENGUAJE de la que la RELIGIÓN NECRÓFILA hace gala puede esconder esta vez sus crueles e intrínsecas intenciones).
    Y es que es necesario alzar la voz por aquellos que por circunstancias de la vida, aún no pueden dejarse oir, y que tal vez nunca les dejen ver la luz del sol, pese a que ya han nacido a la vida.
    El hecho de que se hayan perpetrado abortos en la clandestinidad o en Londres o en Paris o en Calcuta o en clínicas-chekas no exculpa ni justifica nada de nada. ¿Porque alguien mató en Londres yo ahora voy a facilitar que se mate en España?. ¿Porque allí no respetan la vida, nosotros nos rebajamos a su bajeza?. El egoísmo humano no tiene límites. Es mejor desembarazarse de la persona que crear unas estructuras sociales de apoyo a la madre embarazada, mayor y mejor educación sexual y subvenciones a las familias menos pudientes económicamente. Supondría calentarse más la cabeza, entretanto, las clínicas-chekas cada vez mas enriquecidas y los partidarios del aborto miserablemente sentados sobre más cadáveres.
    ¿Y por qué no aborto con carácter retroactivo?
    Si hombre, es muy sencillito. Como madre, yo me puedo arrepentir de haber tenido un hijo, que me ha salido socialista por ejemplo. ¿Por que cambiarle el nombre y llamarle asesinato?
    Curioso el empeño que ponen muchos en su afán por despenalizar la muerte por cuestión de la edad de la víctima, cuando todos ellos pasaron a su vez por el estado de adolescente, niño, y el de embrión antes que éstos.
    Me gustaría saber si muchos de los que aquí hablan, seguramente PADRES, ABUELOS O HERMANOS, son capaces de mirar a los ojos a sus personitas cercanas y queridas y decirles que su conciencia estaría tranquila en el caso de haber decidido en su momento ELIMINARLOS (y encima con una ley que les amparara y que ellos mismos apoyaron).
    Incluso a la PROFETA DE LA MUERTE (y vergüenza de su madre), la señora ministra Bibiana Aído, le deseo lo mejor, y me partiría la cara porque a ella nunca la hubiesen podido MATAR mientras estaba ya viva en la barriguita de su madre. Igual que ella, todos los que vienen por detrás también tienen el DERECHO A VIVIR!!!!
    Sentados los NECRÓFILOS en Consejo de Ministros, recuerdan la Última Cena, pero no la de la piedad y la misericordia, sino la de la avaricia y la PLANIFICACIÓN DE LA ELIMINACIÓN SISTEMÁTICA POR LA EDAD DE LA EDAD DE LA VÍCTIMA, una última cena satánica, en la que no se corta el pan y el vino sino pequeños huesecitos y frágiles membranas celulares DE VIDA HUMANA (Conferencia de Wannsee, Solución Final, 20 enero 1942).

    Descorazonador ver a las socialistas Aído y Pajín celebrando como hienas, o mejor dicho, como socialistas (las cosas por su nombre), la promoción del aborto (eufemismo que esconde, para confundir, la despenalización del asesinato por cuestión de la edad de la víctima).

    ¿Por qué los socialistas ponen tanto empeño en que los demás,
    especialmente los más desfavorecidos,
    matemos, y matemos a nuestros hijos?

    “Un judí­o, independientemente de su edad, claro que es un ser vivo; ahora bien, no puede afirmarse que sea un ser humano, no hay base cientí­fica para ello”. Adolph Hitler; zETAp del III Reich. Año 1939

    “Un feto de 13 semanas es un ser vivo, pero no puede ser un ser humano porque eso no tiene ninguna base cientí­fica”. Bibiana Aido. Ministra de Igualdad del Gobierno de España. Año 2009.

    ¡Qué le vamos a hacer, prácticamente toda la gente que se manifiesta a favor de la despenalización del asesinato por cuestión de la edad de la víctima, se autoproclama de izquierdas!

    No hace falta ser católico para respetar la ciencia y defender la vida. ¿No es ciencia que un espermatozoide o un óvulo por separado son una cosa, y que ambos combinados son otra muy distinta?
    Dogma cruel es repetir hasta la saciedad que eso que la evidencia científica muestra como vida humana, no lo es.
    Doctrina antihumanista es profetizar la doctrina de que se puede pactar sobre lo que es vida y sobre lo que no. Igual que no se puede cambiar por decreto ley la ley de la gravedad, tampoco qué es vida y qué no lo es no se puede cambiar por decreto ley.
    Hay necrófilos quienes en su ignorancia atacan a los vitalistas acusándoles de no defender los huevos de gallina fecundados; allá los necrófilos que se ponen a la altura de las gallinas, y denigran voluntariamente su dignidad y amor propio a la altura de los bichos. Pero por favor que no usen esta excusa para intentar justificar (lo imposible de justificar) el asesinato de otro, y menos aún de uno que no ha nacido y no puede defenderse de la brutalidad como un adulto sí que puede hacer.
    Otros sectarios acuden a ideas cavernarias para reaccionar contra la vida; aluden a que “hay demasiados vivos”, o que “muchos de los vivos padecen situaciones de hambre, pobreza…”, de tal modo que si se les mata, ya no tendrán la posibilidad de sufrir – tampoco la de vivir, eso se lo callan hipócritamente en sus necrófilas ansias por alcanzar el “derecho a matar” –; si esa es la solución, apliquemos consecuentemente la máxima “muerto el perro se acabó la rabia”: encendamos el “dispositivo del día del juicio final”, la bomba sucia de cobalto 59 (véase “Teléfono Rojo: Volamos Hacia Moscú “ Stanley Kubrick 1964; Mutual Assured Destruction (MAD)El Secreto de Zara); mientras tanto, los necrófilos podían ir dando ejemplo en su lucha contra la supuesta “superpoblación” interrumpiendo voluntariamente sus propias vidas como mejor entiendan.
    Allá usted, señor/a socialista con su conciencia si puede cargar con la complicidad moral de apoyar la DESPENALIZACIÓN DEL ASESINATO POR CUESTIÓN DE LA EDAD DE LA VÍCTIMA. Yo seguiré prestando mi voz a aquellos a los que aún no la tienen y que tal vez no le dejen nunca alcanzarla, porque usted, como yo, igual que una vez fuimos adolescentes, es más, mocosos de pocos años, aún antes de todo eso fuimos fetos de apenas un segundo de vida (recién concebidos).
    Matar al vecino porque hace ruido no es un derecho, y matar al indefenso porque no se le puede ver la cara, tampoco es un derecho.
    Yo creía que después de 2 Guerras Mundiales, y varios regímenes totalitarios de varios colores pero idéntica esencia criminal, ya habíamos aprendido a valorar la vida humana.
    Saludos esperanzados en que cambie de postura, señor/a socialista.
    Basta con conocer el dato de que el concebido ya está vivo. No dejes que te confundan con artimañas como que esa criatura es inviable: si a ti o a mi nos sacan de nuestro espacio natural, el aire libre, y nos sumergen en el agua o bajo tierra, o nos abandonan sin oxígeno más allá de la atmósfera terrestre, también nos convertimos en inviables para la vida (por cierto, luego le dan caña a los católicos con el tema de que siempre están con los ricos. Pues no se yo qué beneficio económico puede obtener esa Iglesia de defender la vida).
    Todo parte de “La Gran Estafa” (Eudocio Ravines): Ahí radica la trampa Wyoming-iana, el embaucamiento Gabilondiano, la perorata ”bienintencionada” de LA SECTA, la razón de SER del seudo lenguaje más radiofónico, la SANTILLANA (a modo de Santo y Seña) de los profetas de los ”mira que lo hago por tu bien”, la kantilena kultureta de los intelektuales de ”a tanto el kilo de seudoperiodismo-pelíkula manipuladora y oskurecedora”, derrochadores de derechos(-trampa) a lo largo y ancho de la geografía peninsular, esa perversión del lenguaje, esa neolengua 1984ntera, ese derecho-trampa de 3ªgeneración que confunde el sentido común de los sufridos trabajadores, la que pervierte el sentido de las cosas, la que convierte los puros conceptos en ”conzzettos pepiño-blanqueros-ferrazianos” (de cuyos conzzettos concienzudamente reniego a incluirlos en mi vocabulario), la que a base de mil repeticiones (Lenin: ”una mentira mil veces repetida hasta la saciedad machaconamente sobre la cabeza del obrero hasta que la tenga por verdad”) asienta como verdad un dogma indemostrable (o según se mire, bien demostrable en los extensos gulags fascistas, siberianos, maoístas, castristas, mussolinianos… en las amplias bolsas de pobreza y desempleo de las socialdemocracias, en la falta de republicanismo y democracia en las Repúblicas Democráticas Socialistas, en los Cortijos, en los Señoríos y demás kacikadas universitarias de provectos hombres de infinitas ansias de paz y progreso), la que rebaja a los hombres a comebocadillos-subeautobuses-meneapancartas-agitabanderas-repiteconsignas-apaleadisidentes-vendetuculoytuconcienciaporcuatrodurosqueademássontuyos (léase “Rebelión en la Granja”), la que asienta la doctrina de la masa informe y de la anulación de diferencias entre los individuos, la que conforma el sentir de los hombres sobre premisas malintencionadamente falsas, falseadoras, ocultadoras de datos relevantes (joder, la dictadura perfecta, ya la quisieran para sí Largo Caballero, Pablo Iglesias, Sabino Arana, la Nelken, Chancho Guevara, Salvador Allende, Pilar Bardem, Carrillo y Josu Ternera entre otros profetas de las chekas del Bienestar –léase “Un Mundo Feliz” de Aldous Huxley).
    La ciudadanía mundial y la española en particular debe alzarse en urnas, tomar las urnas, aprovechar su OPORTUNIDAD, seguir por el camino que ATENAS y sus griegos a duras penas abrieron y en gloriosa, inmortal e imperecedera herencia nos dejaron, revolucionarse cívicamente (no mediante el Terror, no mediante el Socialismo), y RECUPERAR LA PROPIEDAD DE SU DESTINO PARTICULAR, DE SU INDIVIDUAL BÚSQUEDA DE LA PROPIA FELICIDAD empezando quizás por recuperar su poder en los entes locales, ese sería un buen primer paso.
    Ya está bien de provincionalismos y de aupar a las públicas magistraturas a los más catetos, cínicos y gusanos desperdicios de la sociedad, rebajándonos con ello al nivel de suciedad, o en el mejor de los casos al de zoociedad.
    Cuando la CIENCIA nos ha demostrado que que ADNs FUSIONADOS es ya un ser humano, eliminarlo equivale a MATAR.
    No entiendo a cuento de qué este ataque dogmático y cerril de la religión socialista contra la religión católica que defiende la vida frente a la necrofilia.
    Un espermatozoide será ”una potencia” (moralmente considerado).
    Pero ADNs FUSIONADOS son una realidad que ningún decreto ley ni ninguna mayoría parlamentaria pueden cambiar, del mismo modo que así no se puede cambiar la ley de la gravedad.
    Conceder al aborto la categoría de derecho equivale a DESPENALIZAR EL ASESINATO POR CUESTIÓN DE LA EDAD DE LA VÍCTIMA, por mucha buena intención que se diga que hay de trasfondo. También los nazis partían de una buenaintención para sus congéneres arios cuando decretaron por ley considerar infrahombres a los judíos y eliminables.

    Y pese a que muchos como tú, socialista, seguís apoyando la LEGALIZACIÓN DE LA MUERTE POR DISCRIMINACIÓN DE LA EDAD, yo y muchos más seguiremos ofreciendo nuestra voz a los más indefensos para que nunca tengas la facultad de ELIMINARLOS del mismo modo que nadie tuvo derecho jurídico a ELIMINARTE a ti, un PRO-LEGALIZACIÓN DEL HOMICIDIO POR CUESTIÓN DE LA EDAD DE LA VÍCTIMA, cuando aún eras embrión. Me alegro mucho de que a pesar de tus ANSIAS NECRÓFILAS nadie tuviera en su momento la facultad de eliminarte, y de que estés VIVITO Y COLEANDO y ojalá con SALUD.
    Los nazis también legalizaron la INTERRUPCIÓN VOLUNTARIA DE LA VIDA DE LOS JUDÍOS Y LOS GITANOS, y no por ser legal fué menos despreciable.
    Síntoma de la confusión a la que nos inducen es que con nuestro propio dinero robado en forma de impuestos, nos lo devuelvan en forma de migajas y condicionado a RENOVAR EL COCHE, O EL FRIGORÍFICO, y cosas así, y en cambio la única ”ayuda” que se les da a las madres es MATAR a las criaturas que llevan dentro, convertir su seno en CAMPOS DE CONCENTRACIÓN LEGALIZADOS (véase “Paracuellos-Katin” de Cesar Vidal). Un poquito de por favor…
    Lo que nos preguntamos muchos ingenuos es porqué se desea despenalizar el asesinato de los humanos que aún no han salido del útero, mientras que asesinar a humanos que llevan 5 días, 5 meses o 50 años fuera del útero sí que está penado por la ley civil.
    Es trágico que cuando la ciencia nos ha demostrado que ADNs FUSIONADOS son ya un SER HUMANO, las doctrinas de la muerte se aferren a dogmas necrófilos para facilitar la muerte de un indefenso.
    Yo como mujer puedo hacer lo que me venga en gana, pero desde luego bajo ningún concepto y bajo ninguna excusa (ni siquiera una violación, qué culpa tiene ese SER de haber sido concebido a la fuerza) tengo la facultad de matar al SER HUMANO que llevo en mi vientre, de igual modo que no puedo matar a ninguno de los SERES HUMANOS que son mis vecinos.
    No existe ningún derecho a matar, diga lo que diga la Iglesia Católica, o la Mahometana, o la Socialista o la Progresista o la Hebrea o…
    Un millón de personas han sido asesinadas legalmente desde 1985 en España. Nos vamos acercando a las cifras de los nazis con los judíos, de los turcos con los armenios, de los socialistas contra los demás, para los que matar también estaba legalizado, pues al igual que los necrófilos consideran hoy al hombre en etapa de feto como un infrahombre, los nazis también consideraban a los morenos, a los judíos, a los negros, etc, infrahombres y por tanto eliminables. Los arios tenían el ”derecho a la interrupción voluntaria de la vida de los demás”.
    No entiendo la inquina con la que se le trata al que defiende que matar no es un derecho a favor de nadie.
    Me la trae al pairo lo que diga el Papa de Roma, el Papa de Ferraz o el Papa de La Meca.
    Si yo considerara el tema del aborto algo trivial no pondría empeño en manifestar mi postura.
    Y el núcleo en que se basa mi argumentación, yo se lo aclaro: un átomo de hierro no deja de ser un átomo de hierro porque 350, o 45.000.000 de personas digan que ya no es hierro. Se le podrá cambiar de nombre. Pero mientras es hierro, es hierro, y no otra cosa. La voluntad del hombre no transmuta la realidad de las cosas. Esto es, se podrá llamar jurídicamente al asesinato como “derecho a interrumpir voluntariamente (encima voluntario) el embarazo”, pero si resulta que “eso” que se rompe no es un cáncer sino una vida, eliminarla en llanamente matar. Trágico error que por una torpeza estemos matando a mansalva y nos hallamos convertidos en matarifes masivos por razón de actitudes viscerales, sectarias, cerriles, acríticas, acientíficas, dogmáticas, intolerantes, irracionales y excluyentes.
    Una decisión de un parlamento cualquiera no crea o quita la naturaleza de las cosas; si la vida nace tras la expulsión del feto del útero, entonces abortar no es nada; si la vida nace en la semana 13, abortar antes tampoco es nada; y si la vida nace con la fusión de ADNs, entonces abortar equivale a matar.
    A la luz de la ciencia, de la que no disponían los antiguos, observo que adquirí individualidad propia en la concepción, y no antes, ni después. Por eso defiendo la vida de los demás del mismo modo que otros antes que yo no acabaron con la mía.
    También hay cavernícolas que huyen de la razón e intentan justificar la DESPENALIZACIÓN DEL ASESINATO POR CUESTIÓN DE LA EDAD DE LA VÍCTIMA amparándose, intentando justificar ante sus propias malas conciencias en que se lleva realizando desde hace mucho tiempo, o que fueron “otros” los que lo iniciaron, o cosas por el estilo. Errar es de humanos, pero cuando se cae en la cuenta de que algo se está haciendo mal y no se corrige por empecinamiento visceral-sectario, PERSEVERAR EN EL AFÁN NECRÓFILO ES CRIMINAL.
    Se puede estar a favor o en contra del futbol, de Las Meninas de Velázquez o de la “interrupción voluntaria del embarazo”, lo que no se puede negar es que el futbol es un deporte, que Las Meninas es una pintura, y que el “I.V.E.” es MATAR. La finalidad de este comentario no es que tanto que cambies tus gustos y preferencias, sino que NO DESCONOZCAS la realidad, el sustrato material, la base de fondo, el presupuesto de partida verdadero y real a partir del cual te posiciones como en buena gana te venga: QUE ROMPER UN EL A.D.N. NUEVO Y ÚNICO RECIÉN FORMADO POR FUSIÓN DE ÓVULO Y ESPERMATOZOIDE, ES MATAR. A partir de ahí, toma partido por lo que te parezca: defender la vida en abstracto y en concreto en una posición vitalista, activa, positiva, o atacarla.
    El caso es MATAR, a cualquier precio, INSULTANDO, DENIGRANDO, y ATACANDO al que defiende la vida, al vitalista. Seguir con la MUERTE hacia adelante, con CONTUMACIA, a cualquier precio. Cuando no estaba desprotegida la vida, los necrófilos estaban reivindicando la DESPENALIZACIÓN DEL ASESINATO POR CUESTIÓN DE LA EDAD DE LA VÍCTIMA todo el día. Y eso era democrático, legal y estaban en su derecho. Ahora que hacen lo mismo los vitalistas, ya no les parece tanto, incluso tienen la cara de decir que es provocación. Hay que ser cínico, mezquino y deshonesto para usar esa doble vara de medir.

    Una vez más, se pone en evidencia la máxima antihumanista:
    ¡¡¡SOCIALISMO O MUERTE, VALGA LA REDUNDANCIA, VALGA LA REPUGNANCIA, VALGA LA REBUZNANCIA!!!

    ¡Aído, Pajín!: ¡No sois hienas, sois socialistas!

    ¡Qué le vamos a hacer, prácticamente toda la gente que se manifiesta a favor de la despenalización del asesinato por cuestión de la edad de la víctima, se autoproclama de izquierdas!
    Si abortar no es matar, el canibalismo es gastronomía, y la limpieza étnica una acción humanitaria.
    Bibi,
    ¡VIVE!,
    ¡Y DEJA VIVIR!.
    VIVA LA MADRE QUE TE PARIÓ, AIDO.
    VIVA LA MUJER QUE NO TE INTERRUMPIÓ VOLUNTARIAMENTE DURANTE SU EMBARAZO!
    VISCA LA MADRE QUE NO TE ABORTÓ, BIBIANA!
    VISCA LA PERSONA QUE NO TE MATÓ, AÍDO!
    ¡¡¡No a la violencia de género;
    También NO a la VIOLENCIA DE EDAD!!!
    MATAR NO ES UN DERECHO!!!
    Una vitalista.


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